Sobre mí
Hola! Soy Eva de Moku Neko
Moku neko nace después del confinamiento en el seno de mi familia catalano-japonesa, de la mano de Sen, tatuador de estilo japonés, y mío, fotógrafa y artesana multidisciplinar desde hace más de 20 años.
Ilusionados con la idea de poder trabajar con madera y un objeto tan significativo y especial como son los kifuda, o amuletos de origen japonés, nos iniciamos juntos a investigar y trabajar duro, aprendiendo de cada paso, para poder ofrecer un artículo artesanal y único en Europa.
El proceso de elaboración de un kifuda parte desde el punto cero que es elegir un estilo de madera apropiado y cortarlo con las medidas estándar de estos objetos. Así mismo, hay varios pasos más e igual de importantes como son darle un acabado perfecto a la madera para pintar el mensaje que se desea a mano, con pincel y tinta sumi japonesa. Es por ello que el proceso es delicado y siendo un trabajo tan artesanal requiere de un cuidado muy específico de los materiales y un mimo muy especial.
Al poco, y por el flujo de los trabajos personales de cada uno, decidí quedarme sola con el proyecto y continuar creando, ofreciendo además, otro tipo de artículos de inspiración Japón y relacionados siempre con la estética y cultura del país nipón.
Más adelante y dadas mis inquietudes personales y variadas, me inicié también en el arte de la lana y el tejido a pistola, con la técnica del tufting, respetando siempre la misma temática.
Pero, ¿qué es un kifuda y cuál es su origen?
En la era Edo, la ciudad del mismo nombre sufría grandes incendios continuamente, por lo que se establecieron varias organizaciones y sistemas de extinción de incendios cada vez.
Para lograr diferenciar cada dotación de bomberos y sus grandes hazañas heroicas, estos grupos empezaron a poner Kifudas (keshifuda) en las casas cercanas al lugar del incendio para evidenciar sus actos.
Keshifuda se popularizó entre los ciudadanos de Edo como un amuleto de la suerte para evitar incendios y desastres recordándonos al espíritu de los bomberos.
Más tarde, los keshifuda se mezclaron con los senjahuda (originariamente etiquetas de madera) a lo que derivó en kifuda, el cual representa un elegante amuleto de la suerte hecho por artesanos.








